No sabemos lo que pasa. Y eso es lo que pasa. Ortega Y Gasset
Berger e Luckman din que a vida cotiá require atención total e eu creo que case toda a vida é cotiá, a de todos e cada un. En certa medida aqueles textos que vou lendo parecen querer dicir cando din vida cotiá, vida doméstica en algúns casos vida profesional.
Discrepo de que a vida cotiá requira atención total. Apóiome en Guiddens quen diferencia entre a conciencia práctica e a conciencia discursiva:
Aquello de lo cual una persona «tiene noticia» no se puede fijar en un punto particular del tiempo. Tenemos que distinguir, por lo tanto, entre conciencia como noticia sensorial (la primera acepción, y la más general, del término antes mencionado); memoria, en tanto la constitución temporal de una conciencia; y recordación, que es el medio de recapitular experiencias pasadas para enfocarlas sobre la continuidad de una acción. Si memoria denota este dominio temporal tan propio de la experiencia humana, entonces conciencia discursiva y práctica denotan mecanismos psicológicos de recordación, tal como se los emplea en contextos de acción. Conciencia discursiva connota las formas de recordación que el actor es capaz de expresar verbalmente. Conciencia práctica supone una recordación a la que el agente tiene acceso en la duración de una acción sin ser capaz de expresar lo que con ello «sabe». Lo inconsciente designa modos de recordación a los que el agente no tiene acceso directo porque existe una «barrera» negativa de algún tipo que inhibe su integración inmediata al registro reflexivo de una conducta y, más en particular, a una conciencia discursiva. Los orígenes de la «barrera» son de dos clases afines. En primer lugar, puesto que las experiencias más tempranas del infante, que configuran el sistema de seguridad básica por el que se canaliza o controla la angustia, son anteriores a una competencia lingüística diferenciada, es probable que ellas permanezcan después «fuera de los límites» de una conciencia discursiva. En segundo lugar, lo inconsciente contiene represiones que inhiben una formulación discursiva.
En un plano de definición conceptual, estos apuntes son bastante acordes con el uso característico que hace Freud de «lo consciente» y «lo inconsciente». Pero la tesis de que la mayor parte de las actividades cotidianas carece de motivación directa lleva a cuestionar el modelo de motivación con el que Freud trabajó en general. Para Freud, todas las actividades humanas están motivadas, incluidos (por ejemplo) aparentes casualidades o «errores» como el trastrabarse al hablar. Freud se empeñó mucho precisamente en demostrar que fenómenos que se supondrían «accidentales» tienen de hecho su origen en motivos (inconscientes). No parece haber razón para cuestionar la calidad esclarecedora de las intuiciones de Freud en estos temas. Pero no es más atinado sostener que todo acto o gesto está motivado -en el sentido de que se le pudiera adscribir un «motivo» preciso- que ver en una acción una cadena de intenciones o de razones. Esta visión simplificada de la naturaleza de la acción humana tiene un vicio lógico. La acción, como lo expresé muchas veces, no admite ser conceptualizada satisfactoriamente como un agregado de actos. Los escritos de Freud, por concentrarse sobre todo en «segmentos» deslindados específicos de conducta (síntomas neuróticos), inevitablemente recaen en expresar esa errónea concepción de la acción. Ahora bien, en lugar de suponer que todo «acto» tiene su correspondiente «motivo», debemos entender el término «motivación» por referencia a procesos. Lo cual significa, en concreto, que lo inconsciente sólo rara vez hace intrusión directa en el registra reflexivo de una conducta. Tampoco las conexiones en cuestión se originan sólo en mecanismos psicológicos interiores a la personalidad de¡ actor individual; están mediadas por las relaciones sociales que los individuos mantienen en las prácticas de rutina de su vida diaria.
Lía un texto sobre terrorismo mediático:
La OMS declaró la pandemia en nivel cinco de un total de seis, pero sin embargo no se declara la verdadera pandemia que amenaza a los pobres del planeta:
Cada minuto muere un niño por SIDA
Cada 5 minutos muere un niño por falta de atención médica
Cada 8 segundos muere un niño por agua contaminada
Cada 3 segundos muere un niño por hambre y desnutrición
Cada segundo muere un bebé recién nacido por falta de atención médica; y de los sobrevivientes: dos millones de niños mueren por problemas neonatales, 1,6 millones por diarreas y 1,4 millones por neumonías, lo que significa que cada año 11 millones de jóvenes mueren antes de la pubertad
Cada minuto muere una mujer embarazada por falta de atención médica; y cada año 530 mil mujeres embarazadas mueren por desnutrición.
Cada año hay 133 millones de nuevos nacimientos en el mundo, de los cuales 14 millones son nacimientos prematuros, 4 millones con malformaciones congénitas y 13 millones mueren por falta de incubadora.
100 millones de niños son explotados en la prostitución infantil
El 32 por ciento de las niñas menores de 15 años son embarazadas, de cuyos nacimientos el 55 por ciento surgen los futuros delincuentes de la sociedad
177 millones de niños sufren retraso en su crecimiento por desnutrición y 2 de cada 7 niños sufren retardo mental por desnutrición
El 80 por ciento de toda la sangre para las transfusiones que se comercializan en el planeta son vendidas por los pobres a 10 centavos de dólar el litro
Anualmente se realizan 200 mil trasplantes de riñón, 100 mil de corazón, 1 millón de corneas, 300 mil médulas, 5 mil hígados, 2 millones de piel y 100 mil de pulmones; cuyos órganos en un 90 % provienes de los países pobres, donde el imperio económico instala hospitales "gratuitos" para extraerlos de los pobres los órganos que demandan las clínicas privadas del planeta
El 70 por ciento de los órganos trasplantados a los niños ricos del mundo les fueron extraídos a los niños pobres que son secuestrados en Brasil, Nigeria y México
Es lícito entonces que los no expertos, es decir más del 99,9 por ciento de la población mundial, la misma que estaría expuesta al contagio de fiebre porcina, se pregunte… ¿Qué está sucediendo?
E eu pregúntome que pasaría se internacionalmente se desplegasen, -para cada un dos puntos mencionados, os operativos que se desplegaron para a gripe porcina esa. ¡Que rápido se controlan certos asuntos e canto tardan en solucionarse outros! ¿Non? Ás veces un non sabe porqué.
Esta semana falaba coa miña amiga Begoña das "revistas para mulleres", eu chámolles folletos publicitarios con imprensión de alta calidade, soen estar dirixidas a mulleres con formación media ou superior e eu pregúntome como pode alguén pagar tanto por un folleto publicitario. Que por moi ben ilustrado e deseñado que este debería ser gratis senón che pagan para que o mires. Interesábame saber se as persoas que as len son conscientes ou non de que pagan por unha publicidade encuadernada, porque é posible que si o sexan.
É posible que aqueles que teñen máis información sobre a xestión da atención e a economía da atención teñan entendido que a memoria é contraproducente para o mercado da atención. No mercado da atención, está claro, eu son a mercancía.
Parece importante considerar que "a atención é entendida coma o mecanismo que controla e regula os procesos cognitivos; desde a aprendizaxe por condicionamiento hasta o razonamento complexo", -lino na wikipedia e había un cita de William James:
A atención non é solamente a capacidade mental para captar a mirada en un ou varios aspectos da realidade e prescindir dos restantes, é o tomar posesión por parte da mente, de forma clara e vívida, un de entre os que parecen simultáneamente varios posibles obxectos de pensamento. A súa esencia está constituida por focalización, concentración e conciencia. Atención significa deixar certas cousas para tratar efectivamente outras (William James).
Quere dicir que a atención exerce o control sobre a capacidade cognitiva, pero todo esto non me leva a onde quería ir, que era cerca do de seica di Heidegger:
«... si puede haber, frente a él, figuras destacadas sobre fondos indiferentes, esto le ocurre porque lo polarizan sus tareas, por su existencia para estas, por su repliegue sobre sí en la persecución de sus fines...»
Atención, ¡atención!, ¿atención? Eu diría que me liei bastante.