Cartografía cognoscitiva: Pendiente

Con la posmodernidad, se establecen transformaciones en la naturaleza del tiempo y del espacio. El tiempo parece quedar paralizado, quebrado, dejando de atribuírsele una importancia central en el desarrollo de modelos sociales y económicos. Mientras que el tiempo tiende a desaparecer (mediante la compresión), el espacio cambia radicalmente su naturaleza y con ella su importancia. Surgen nuevos tipos de espacio. El espacio cibernético al que nos abrimos con los nuevos modos de comunicación a través de Internet. El espacio generado por el capital ficticio y que supone la captación de gran parte de los negocios durante el último cuarto del siglo XX. Por eso, la geografía despunta con nuevos postulados en torno a un espacio impreciso, indefinido, que se supone abstracto e ilimitado y que puede y debe dar lugar a una novedosa cartografía cognoscitiva aún por realizar. El capitalismo tardío se desarrolla con rapidez en los últimos decenios. La posmodernidad supuso un marco formal excepcional para que los procesos neoliberales creciesen sin peligro. La existencia de lo que se dio en llamar el «pensamiento único», en la medida en que sólo a través del consumo y del mercado pueden los hombres llegar a un hipotético estado de bienestar social, resultó imperante y dominador. Por eso, se le confirió una gran importancia a los consejos ejecutivos de las grandes transnacionales, dando lugar a lo que muchos autores y, también, importantes plataformas de ciudadanos, consideran la «dictadura de los mercados».

Fonte

2 reflexións sobre “Cartografía cognoscitiva: Pendiente

  1. Esto explica el hecho, cada vez más elocuente, de la expansión de ciertas lenguas, en desmedro de otras, cuyas áreas de influencia son estables o van perdiendo el espacio común que tenían. Recientemente se escuchan voces autorizadas reconociendo la fuerza con que viene irrumpiendo la lengua inglesa de los Estados Unidos de América a través de los mercados mundiales y del desarrollo técnico-científico, principalmente.

  2. Si, y al mismo tiempo otras voces procedentes de la ecolingüística (incluso angloparlantes como David Crystal) reconocen la necesidad de preservar toda lengua.

Os comentarios están pechados.