Te esperé en la eternidad

Te esperé en la eternidad
sentado en una roca
pensando en cada caricia tuya,
sintiendo el calor de tu recuerdo
dibujaba en la roca tu rostro,
mientras me dejaba guiar por tu risa.
Esperé sentado en el camino
hacia una eternidad
en que mi memoria podía volar.
Te pensé todo el día
como un ayer hermoso
en que pude sonreír por ti.
Ahora en este camino
dejo volar mi alma
para encontrarte antes que llegues
para ser parte de ti por un segundo
mientras escribo estas palabras.

José Botto