Cooperación

Nadie duda de que las tecnologías y sus sistemas de diseño potencian la cooperación. El problema es en qué dirección se “pone a producir” esa potencia latente en la vida social, cómo y con qué fin se explota la cooperación social, la riqueza del territorio y sus infraestructuras. No hay datos que ni por asomo demuestren la capacidad redistributiva que tienen un conjunto de algoritmos cuando se inyectan sobre un territorio. Es puro idealismo chamánico pensar que esas soluciones técnicas van a producir justicia social y van a evitar prácticas de monopolio rentista. Los planes del capitalismo no son redistribuir la riqueza o cuidar el medioambiente, sino explotar el trabajo ajeno y reproducir las desigualdades sociales y territoriales.

CTXT

Sexamos seri@s por favor. Esto son 15 minutos de investigación.

En primeiro lugar, paréceme aberrante que a xente intente colocar un “test de satisfacción” que lle pasou ós alumnos en clase como traballo de investigación. En segundo lugar, porque o test de como resultado niveis altos de satisfación no alumnado non se pode inferir que o software empregado é unha ferramenta fetén para a aprendizaxe. En terceiro lugar, unha pode ser moi lista (ou listo), pero hai que saír do propio campo e ler un pouco de outros campos sobre todo se se van usar conceptos que lles corresponden -se se vai medir a satisfacción hai que ler antes sobre satisfacción- porque:
a) o grao de satisfacción está ligado á natureza do cerebro que ten como prioridade establecer sinápsis que reduzan o consumo de enerxía e a manter estas xunto cun consumo mínimo o maior tempo posible. A aprendizaxe pola contra consiste en alterar as sinápsis existentes e crear outras novas.
b) hai estudos que apuntan que o grado de satisfación está directamente relacionado coa idade e os máis novos amosan en xeral maiores niveis de satisfacción, concretamente entre os 18 e os 25 que coinciden cos periodos de formación universitaria.
c) a satisfacción medida tanto pode ser real como alucinatoria (esto sábese dende os primeiros balbuceos da psicanálise).

E non esquecerse de ter certa vixilancia sobre outro tipo de factores que poidan intervir, por favor. Que estamos a xerar moito ruído, un pouco de rigor… inda que non sexa moito…

 

 

Cartografía cognoscitiva: Pendiente

Con la posmodernidad, se establecen transformaciones en la naturaleza del tiempo y del espacio. El tiempo parece quedar paralizado, quebrado, dejando de atribuírsele una importancia central en el desarrollo de modelos sociales y económicos. Mientras que el tiempo tiende a desaparecer (mediante la compresión), el espacio cambia radicalmente su naturaleza y con ella su importancia. Surgen nuevos tipos de espacio. El espacio cibernético al que nos abrimos con los nuevos modos de comunicación a través de Internet. El espacio generado por el capital ficticio y que supone la captación de gran parte de los negocios durante el último cuarto del siglo XX. Por eso, la geografía despunta con nuevos postulados en torno a un espacio impreciso, indefinido, que se supone abstracto e ilimitado y que puede y debe dar lugar a una novedosa cartografía cognoscitiva aún por realizar. El capitalismo tardío se desarrolla con rapidez en los últimos decenios. La posmodernidad supuso un marco formal excepcional para que los procesos neoliberales creciesen sin peligro. La existencia de lo que se dio en llamar el «pensamiento único», en la medida en que sólo a través del consumo y del mercado pueden los hombres llegar a un hipotético estado de bienestar social, resultó imperante y dominador. Por eso, se le confirió una gran importancia a los consejos ejecutivos de las grandes transnacionales, dando lugar a lo que muchos autores y, también, importantes plataformas de ciudadanos, consideran la «dictadura de los mercados».

Fonte

Estatuto do individuo

Por un lado, el proceso de promoción del individuo se prolonga y se intensifica.Estamos en verdad y cada vez más en una “sociedad de los individuos”, para hablar como Norbert Elias, en la cual la capacidad de conducirse como un actor social responsable es cada vez más requerida y cada vez más valorizada. Esta afirmación de la autosuficiencia del individuo puede llegar hasta la postura solipsista de individuos tan provistos de recursos y de bienes que, como nuevos Narcisos, se encierran en sí mismos en la cultura de su subjetividad, hasta olvidar que viven en sociedad. Podría entonces hablarse de individuos por exceso. Pero hay otros individuos que carecen de los soportes necesarios para poder afirmar un mínimo de independencia social. Podrían ser calificados como individuos por defecto, cuya presencia prueba hoy que la dinámica de la modernidad también conlleva una posibilidad de descalificación del individuo.En efecto, hay que atreverse a formular esta pregunta, que evidentemente no implica ningún desprecio para con estas personas: un desocupado de larga duración, un beneficiario del Ingreso Mínimo de Inserción (rmi), un joven que las pasa moradas –como antaño un vagabundo en la sociedad preindustrial o un proletario de los comienzos de la industrialización, pero esto era antes de la invención de la propiedad social– ¿son reconocidos y tratados como individuos de pleno derecho? La respuesta es no. Ciertamente son individuos en la medida en que tienen afectos, deseos, miedos y ambiciones, que experimentan placeres y penas como cualquier hijo de vecino. Pero les faltan los recursos para poder llevar a cabo sus proyectos y ser dueños de sus elecciones. A menudo viven al día y dependen de la necesidad o de la benevolencia de otro, o de la asistencia pública que sin duda les concederá una ayuda, pero haciéndoles sentir con claridad que no pertenecen al régimen común. Y ellos pagan con dureza el hecho de ser incapaces de arreglárselas por sí mismos. La campaña actual que estigmatiza a los asistidos, acusados de vivir a costa de la Francia que se levanta temprano, e incluso a los desocupados, acusados de serlo de una manera “voluntaria”, nos recuerda que la secular condena de los “malos pobres” siempre está viva y que se censura a las víctimas con facilidad. Vivir estas situaciones representa una manera tan problemática de ser un individuo que está a mil leguas de la concepción dominante del individuo libre y responsable que se celebra en el linaje de la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano. La dinámica de la individuación implica así efectos contrastados. Maximiza las posibilidades de unos e invalida las de otros. En última instancia, tiende a escindir dos perfiles de individuos: unos provistos de todos los recursos y otros a quienes les faltan los medios para realizar sus aspiraciones sociales.

Robert Castel